Del ocio al arte

Carlos Contreras tiene 53 años, vive en la delegación de Santa Martha Acatitla en Iztapalapa, trabaja en una institución educativa de vigilante, su jornada de trabajo dura 12 horas diarias y en sus ratos libres elabora figura como carros, alebrijes y flores a partir de latas de refresco.

Su don empezó en su adolescencia ya que el menciona, su padre reciclaba el aluminio y el comenzó a cortarlo para crear diversas figuras. Su creatividad ha sido tan grande que llego a más de 500 piezas de aluminio entre ellas muñecos transformables de 2 metros de altura. Algunas piezas están pulidas para acabar con los restos de color y algunas otras contemplan la tinta y la marca con la que fue utilizada.

Las flores son las piezas más solicitadas ya que algunas de estas están pintadas y representan un arte de creatividad. Para Carlos llegar a este museo fue una meta que nunca imagino “yo simplemente hacia piezas sin ninguna intención de arte sólo me gustaba crear nuevas formas” “las primeras flores que llegué a crear no las vendía las regalaba a mis cuates porque nunca lo vi como negocio”

Ahora su colección de 307 figuras está expuesta en el museo de artes y oficios de la cuidad, gracias a la colaboración de la inmobiliaria de Tu casa express y de Fernanda González, docente tallerista del museo quien descubrió el talento de Carlos y llevo el proceso para su exposición al museo.

Carlos ahora estará dando un curso sobre la fabricación de estas piezas en distintos centros culturalesy ennuestro centro recreativo, consiguió un autofinanciamiento y pronto espera poner su propio centro de arte con materiales reciclables con la intención de que mas gente pueda elaborar estas piezas y puedan sacar de ello un ingreso extra se “Hay muchos materiales que se pueden aprovechar como el pet y la tela” “hay mucho de donde sacara provecho para convertir en arte”

Carlos ve en una aportación en su comunidad con este taller ya que aleja a los adolescentes de los vicios y la delincuencia que según en el en su colonia abunda por falta de actividades recreativas.